Voy camino de Barcelona en el magnífico tren de alta velocidad que los italianos acaban de poner en marcha en España. Un carrito con viandas (incluyendo una verdadera cafetera de expreso) llega hasta mi asiento. Pido simplemente unos frutos secos. La empleada me ofrece una bolsita diciendo que son “cacahuetes y arachidi”, interpretando erróneamente el mensaje bilingüe de la bolsa.

Me siento con ganas de bromear y le digo muy serio a la empleada que yo solo quiero cacahuetes, que los aracidi me hacen daño y además suenan como a arácnidos y eso me espanta.

La empleada no sabe bien qué hacer.

Titubea y me dice que solo tiene estos cacahuetes con arachidi…

Sonrió y le digo que estaba bromeando, que arachidi es cómo llaman los italianos a los cacahuetes. Me mira entonces con una expresión en la que adivino cierto malestar. Es obvio que no se ha tomado bien mi bromita…

Es lo que tienen las bromas. Nunca sabes cómo va a reaccionar la víctima de la chanza.

En realidad, ella tenía mucha razón al interpretar que los arachidi eran algo distinto de los cacahuetes. Son dos palabras que no tienen el menor parecido…algo raro cuando se cotejan vocablos del español y del italiano.

El origen de la palabra española cacahuete es nahuatl. Y la palabra original nahuatl significa cacao de la tierra. Muy lógico esto.

Los españoles del siglo XVI conocieron este fruto seco a través de los indígenas de México, así que no dudaron en llamarlo como lo hacían aquellos nativos con los que se relacionaron. En cambio, los ingleses optaron por bautizarlo a su modo, como “nuez-guisante”, y los italianos a su vez, se diría que recurrieron a un término derivado de la palabra griega para pistacho o algarroba, arako, y acuñaron arachide (pronunciado arakide).

Este recurso al griego de nuestros primos italianos vino en realidad mediatizado por la taxonomia de Linneo, quien,en el siglo XVIII, astutamente, combinó el significado nahuatl (recordemos, cacao de tierra) y el término griego para las algarrobas y los pistachos. Así, el sabio sueco acertó a denominar los cacahuetes como “arachis hipogea”, es decir, algarrobas de debajo de la tierra. Y de este “arachis” de Linneo creo que proviene realmente el italiano “arachide”…

Me hubiese encantado comentar todo esto con la empleada del carrito. Pero, de sobra se que mis reflexiones etimológicas aburren a buena parte del personal. No digamos a quienes no se han tomado bien una de mis bromas.

Así que me consuelo en soledad, viendo el carrito alejarse, y consolando mi apetito con los humildes cacahuetes…con el cacao de la tierra, con las algarrobas del subsuelo…

Creo que ya estoy llegando a Sants…

Un comentario en “Cacahuetes.

  1. Me he reído mucho. A mí la palabra italiana también me ha hecho pensar en arácnidos, ahora ya la aprenderé. Curiosamente cacahuete es una de las primeras palabras que aprendí en dari: badam zamini, almendra de tierra.
    Saludos

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