La semana pasada, en un cuartel de Infantería situado en Barcelona, los militares organizaron un sorteo o concurso cuyo premio era un encuentro pagado con una hetaira.…Han hablado de esto los periódicos.

Lo curioso es que ese evento tuvo lugar en el mismísimo día en el que este país, teóricamente no confesional, celebraba la fiesta religiosa nacional de la “Inmaculada Concepción”, patrona, para más inri, del Arma de Infantería.

Esto podría verse como un caso de injusticia poética…si no fuese porque la poesía solo puede asociarse, si acaso, con la noción de justicia y verdad.

Se trata a lo sumo de una paradoja. Y es, por otra parte, muy posible, que esos militares promotores del sexo pagado ni siquiera supiesen que la celebración religiosa del día tenía que ver con el dogma católico sobre el nacimiento sin pecado de la Virgen. 

Y si acaso lo sabían, me malicio que ignoraban que ese nacimiento sin pecado, según nos dicen los teólogos, esos maestros de la literatura fantástica, no tuvo que ver con el sexo, sino con la idea según la cual el pecado original con el que Adán y Eva condenaron a sus descendientes no pudo afectar a la Theotokos, pues no podría aceptarse que el Dios encarnado naciese en cuerpo pecador…Antes del sacrificio del Redentor, todos los humanos anteriores nacieron mancillados con el pecado…todos menos uno. O una, más bien. Pura lógica ¿no?

También dudo que supieran esos militares que ese dogma sobre la concepción inmaculada de la María es algo muy vinculado al país cuya bandera solemnemente juraron. Es algo que se relaciona con el llamado Milagro de Empel, según el cual unos soldados españoles del Tercio de Flandes, en el siglo XVI, salvaron su pellejo gracias al portentoso hecho de que un lago se heló de repente, y esto se atribuyó fuera de toda duda a la intervención de María siempre virgen, sobre todo porque al parecer se encontró por esos fríos andurriales una tabla con su imagen.

A partir de ahí, durante los siglos siguientes, en las luchas intestinas por el poder en la Iglesia Católica, los clérigos españoles se alinearon para reclamar la elevación a dogma la convicción sobre la concepción inmaculada de la Virgen. Siempre viene muy bien este tipo de articulaciones en forma de “discurso” de lo que en realidad no es sino una lucha por la hegemonía. Pasa en muchos ámbitos, y muy especialmente en los jaleos políticos.

Y el hecho es que los clérigos y políticos españoles al final lo consiguieron. A mediados del siglo XIX, quien sabe si seducido también por los sublimes lienzos del español Murillo, el Papa Pío Nono, reaccionario e integrista como pocos pontífices, proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción, para alborozo de las fuerzas vivas hispanas (hasta se popularizaron pastelitos en honor del Santo Padre: los llamados “piononos” que hoy se pueden degustar en Granada y algún otro lugar de la península y cuya forma evoca una tiara papal).

Este Pío IX, archienemigo de los placeres de la carne, fue precisamente el Papa que ordenó la llamada “Gran Castración Vaticana”, haciendo que todos los genitales masculinos de las incontables obras de arte de la ciudad papal fueran brutalmente eliminados, a golpe de brochazos, escoplos y mazos. Así fueron fatalmente mutiladas obras de Miguel Angel, de Bramante, de Bernini…lo que hiciera falta con tal de reprimir la lujuria y el deseo pecaminoso…

En fin, todo esto de los soldados de El Bruc, el premio en sexo, la festividad del día, la patrona del Arma de Infantería, la Gran Castración, el Santo Padre Pionono y el dogma de la Purísima, como digo, podría ser visto en conjunto como “injusticia poética”. Pero no es así.

Estamos simplemente ante la miserable estupidez humana, lo mires como lo mires.

La poesía es otra cosa.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s