Ante un futuro inminente en el que parece que el teletrabajo se va a generalizar, ya se están perfeccionando tecnologías para facilitarlo. Tecnologías que parecen pura magia. Me entero de que en Facebook están desarrollando un sistema de pantallas flotantes en el aire que se podrán manejar con las manos, al estilo de Minority Report. La idea es que el trabajador se sienta sumergido en un mundo de realidad aumentada, con sensaciones similares a la de estar presente en la oficina clásica.

Es un enfoque inquietante. Uno se imagina rodeado de esas imágenes fantasmales que invadirán el propio domicilio y resulta imposible no sentir un escalofrío. 

Creo que no me gusta la perspectiva.

Me doy cuenta de que he mencionado la expresión pura magia para referirme a esta siniestra tecnología de espectros a domicilio. Será porque me ha venido a la cabeza la famosa tercera Ley de Clarke: “Any sufficiently advanced technology is indistinguishable from magic”…

Esta Ley es inapelable en nuestro tiempo. Y en realidad lo ha sido siempre. De hecho, yo prefiero llamarla Ley de Aladino, en honor del personaje de las 1001 Noches. 

Era lógico que el genio de Sherazade, es decir, la personificación misma de la magia, saliese como flotando, al igual que los fantasmas de Facebook, de aquellas lámparas persas sin humo que en lugar de aceite quemaban queroseno, una sustancia innovadora creada por el sabio Al Razi, tras refinar pacientemente el petróleo en su laboratorio.

Nadie podía entender que un líquido tan límpido y cristalino como el queroseno de Al Razi pudiese prender sin humo en aquellas nuevas lámparas, a las que el polímata llamó “naffatah” (naftas), Eran lámparas verdaderamente “mágicas”, así que resultaba lógico que el genio de Sherazade saliese de su interior. La magia no estaba tanto en el genio como en la propia lámpara. Suele ocurrir.

Ya lo llamemos Ley de Aladino o Tercera Ley de Clarke, lo cierto es que la tecnología se hace cada vez más indistinguible de la magia.

Y, en cierto modo–agujeros negros, universos paralelos, neutrinos, viajes en el tiempo…–me parece a mí que la ciencia también empieza a ser indistinguible de la filosofía.

El futuro es muy mágico y muy filosófico.

No se si muy deseable.

2 comentarios en “Ley de Aladino

  1. Sería como combinar lo peor de los dos mundos. Estás en casa pero metido en la oficina fantasmal.
    Lo que creo que ocurre es que cuando no entendemos algo lo llamamos magia ¡ Y hay tanto que no entendemos!
    Un saludo

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