Me preguntan si tengo perro o gato.
No puedo responder así como así. Porque creo que la pregunta está mal planteada.
No es posible tener un gato. Los gatos te tienen a tí. Vivir con un gato significa, en mayor o menor medida, estar engatusado. Quien no comprenda esto es que no sabe nada de los gatos. O no sabe nada de las personas. O ambas cosas.
Con los perros sí puede tener sentido usar el verbo tener, habida cuenta de su carácter generalmente obediente o sumiso. Pero esto, a su vez, es estrictamente provisional porque algún día alguién explicará a los perros que son en realidad inmensamente superiores a nosotros en términos morales. Y ese día, puede que los cánidos abandonen su habitual sumisión.
O sea que, propiamente hablando, no tengo perro y no tengo gato. Pero reconozco que Mao y Satán (este último en la foto de arriba) comparten felizmente nuestra casa. Para felicidad de todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s